Dos hermanitos de 4 y 8 años con evidentes signos de maltrato físico, fueron rescatados la noche de este lunes tras haberse escapado por la ventana de su vivienda en barrio Alborada de Santa Elena, donde se encontraban solos a pesar de que vivían al cuidado de su madre, quien no estaba en el lugar.

Vecinas que vieron marcas de golpes y lesiones recientes en los cuerpos de los niños y en el rostro de uno de ellos, se comunicaron pasadas las 22 con referentes del Área de Niñez, Adolescencia y Familia local -ANAF-, quienes tras constatar el estado de los hermanos, radicaron una denuncia policial por violencia familiar y los pusieron a resguardo.

El juez de Paz de Santa Elena, Guillermo Vega, informó a La Sexta que en el marco de este caso, interpuso una medida cautelar de protección y restricción para evitar que cuando volviera, la madre se pudiera acercar a sus hijos.

Finalmente, este martes se presentó el padre de los niños, quien se encuentra viviendo en una localidad santafesina, y se llevó consigo a los hermanitos.

En diálogo con La Sexta, el jefe de la Comisaría N° 15 local, Diego Godoy, relató lo sucedido. "Nos anoticiamos por la gente del ANAF que se hizo presente en el lugar e hizo la denuncia por violencia familiar. Los chiquitos estaban frente al domiclio y aparentemente la madre los había dejado. En primera instancia quedaron con vecinos, después los pusieron a resguardo con una familiar, hasta que hoy en horas de la mañana vino el padre biológico desde Santa Fe y la gente del ANAF se los entregó en custodia", comunicó el funcionario policial.

A los niños los revisó el médico del hospital Materno Infantil, quien elaboró un informe que dejó contatadas las lesiones que revestían

La Sexta pudo saber además, que los maltratos vienen de larga data y que a pesar de que los vecinos escuchaban gritos o veían señales de violencia, no habrían dado aviso a promotores de la niñez hasta la noche del lunes 10 de noviembre, cuando finalmente los hermanos fueron rescatados.

Desde el ANAF aconsejan dar aviso a la Policía (número 101) ante posibles casos similares en la ciudad.

 

Por decisión editorial, se evitan datos filiatorios de los implicados y mayores detalles de lo sucedido. En este sentido, se recomienda a los lectores tomar la misma actitud, a fin de resguardar los derechos de los niños y evitar su revictimización.

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