El príncipe Felipe de Inglaterra, duque de Edimburgo -quien falleció el 9 de abril de 2021- estuvo en Santa Elena en 1962. La historia, que era un secreto a voces en la ciudad, pudo ser confirmada este domingo por la profesora de Santa Elena, Alba María Gamarra, tras una investigación que le llevó dos años, según confió a La Sexta.
La visita de quien fuera marido de la reina Isabel II -también fallecida hace poco más de un mes- ocurrió en la estancia Casa Nueva de la familia Etchevehere, ubicada sobre la Ruta Provincial N° 48 en el paraje El Quebracho, lugar que fue epicentro de la atención mediática nacional en octubre de 2020 cuando Dolores Etchevehere ocupó la propiedad y fue luego detenida y desalojada por la Policía, por orden judicial.
Los resultados de la investigación de Gamarra, que confirman la presencia de Felipe en el lugar, fueron enviados a La Sexta por su autora y se reproducen a continuación:
El día en que el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo, estuvo en Santa Elena
Los rumores históricos flotaban en el aire de la historia de Santa Elena desde hace décadas a tal punto que un periodista me lo preguntó en una entrevista y no tuve la respuesta. Aquel interrogante me condujo a la obsesión de buscar información en los documentos escritos existentes, donde no hallé nada. Sin embargo, intuía que debía hurgar más en la memoria colectiva de la gente que en documentos escritos porque, como tantos otros pueblos, Santa Elena no contaba con gran cantidad de registros históricos escritos de la época sino, más bien, gran parte de su historia fue narrada oralmente y transmitida de generación en generación.
Días atrás, manteniendo una larga y amena comunicación telefónica con un descendiente de británicos que vendrá al encuentro organizado por la ABCC Entre Ríos District el 29 de octubre próximo en el Santa Elena Golf Club, se confirmaron los rumores históricos de los cuales no parece haber demasiados registros escritos: el paso del Príncipe Felipe por nuestro pueblo.
Los diarios argentinos y británicos de 1962 dan cuenta de la visita del Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo y esposo de la Reina Isabel II de Inglaterra a la Argentina. En un contexto político y social tumultuoso, la Reina Isabel II envió a su esposo a nuestro país para mostrar su apoyo al gobierno agitado y tambaleante de Arturo Frondizi (1958-1962) en un viaje presentado oficialmente como “de fortalecimiento de las relaciones comerciales entre ambos países”, pero según los periodistas de entonces, el verdadero motivo de su viaje era brindar apoyo internacional al débil gobierno argentino y, de alguna manera, evitar su derrocamiento frente a un golpe militar o frente al posible regreso del peronismo. La presunción de que si el Príncipe estaba en Argentina nadie se animaría a organizar un movimiento contra el gobierno, era uno de los posibles motivos por el cual la visita fue planificada.
Las noticias nacionales reflejadas en los diarios de la época dan cuenta de una cena oficial que se realizó en la Casa Rosada, que fue interrumpida por el comunicado a Frondizi de que una revuelta se estaba iniciando. Asimismo, en varias ocasiones el Príncipe había sido blanco de manifestantes contra la ocupación de las Islas Malvinas.
“El 27 de marzo el Príncipe Felipe tuvo que abandonar intempestivamente la ciudad de Buenos Aires porque las Fuerzas Armadas comenzaron a marchar tras la victoria electoral de Andrés Framini, candidato peronista, en las elecciones de Córdoba”, expresan los diarios nacionales. En ese momento, la diplomacia británica decidió que el Príncipe debía abandonar el país por el estado tumultuoso de Argentina donde las tensiones políticas y sociales estaban a la orden del día. En los próximos días y antes de partir, pasó un tiempo en la estancia de la Familia Blaquier donde compartió cenas y partidos de polo, deporte que apasionaba al Príncipe.
En esos días, el Príncipe Felipe fue llevado a la Estancia La Laura en Ramayón, San Justo, Provincia de Santa Fe, donde se hospedó durante 3 días, invitado por el dueño de casa, Lord Luke of Pavenham (Ian Lawson Johnson). Desde allí volaron directamente a Casa Nueva (ubicada en el Quebracho con un tiempo de viaje de no más de 20 minutos) donde fueron recibidos por Mr. Charles Mitchel y Sra, Mr. Joe Ewence, Mr. Michael Page, Mr. Salmon, Mr. Baggot más otros integrantes del staff de Bovril asignados a las tareas de atender a la comitiva, además de todo el séquito que acompañaba al Príncipe Felipe, más el personal empleado que vivía y trabajaba en la estancia. En las pocas horas de visita compartieron un té y charlas de negocios. Posteriormente en el mismo día continuaron vuelo a Buenos Aires.
Esta amena charla telefónica con quien me relató la historia me alegró el día, pues confirmé los rumores que flotaban en los aires de la historia de Santa Elena.















