Por: Elías Moreira Aliendro
El sobrino y primer denunciante de Fernando González en 2010 por abuso sexual infantil con acceso carnal agravado -caso en el que el pastor evangélico de la Iglesia Maranata de Santa Elena resultó absuelto en 2013- hizo un sentido pedido "a las demás víctimas". "Que se animen a hablar, que dejen de lado la vergüenza y salgan a luchar conmigo, que tengan la valentía de hablar en la Justicia y expongan a este enfermo", expresó en diálogo con La Sexta.
El joven, que hoy tiene 22 años pero que denunció hechos de cuando tenía 11, dijo sentirse con "impotencia, dolor, rabia, tristeza, miedo" al enterarse de que el imputado por estupro agravado -detenido al ser denunciado por dos nuevas presuntas víctimas la semana pasada-, fue enviado a un domicilio en Santa Elena donde cumple pirisón domiciliaria, según ordenó la Justicia de La Paz. "Pero estas cosas me forjan a seguir adelante más fuerte que nunca", aseguró.
"De a poco sigo tratando de estar en paz comingo mismo y reconstruir lo que este individuo rompió", manifestó también el joven, que describió al pastor González como "un ser inferior con una mente tan diminuta que busca el placer donde no debe, sin ver a cuánta persona, hombre, niño corrompe". "Mi alma se rompió en mil pedazos cuando me sucedió a mí y apuesto que muchos habrán pasado por lo mismo", dijo.
Y concluyó: "Una persona de estas no se merece ni estar en su casa, porque lo que hizo no se compara con ningún otro golpe que te da la vida. Solo quiero que así como yo, los demás sientan la valentía de hablar y dar a conocer ante la Justicia lo que este enfermo les hizo... Y que la Justicia se quite la venda y le dé a quien corresponda lo que le corresponda... para que este autonombrado pastor caiga preso por mucho tiempo y reciba lo que se merece... y sienta el dolor en carne propia de lo que nos hizo sentir a cada una de sus víctimas".
MENSAJE A LA JUSTICIA
Además, el primer denunciante del pastor González realizó un descargo en su cuenta de la red social Facebook en la que se mostró indignado por la decisión de la Justicia de La Paz.














