El Jurado de Enjuiciamiento de Entre Ríos comenzó hoy a juzgar a la suspendida Procuradora Adjunta y Fiscal Anticorrupción de Entre Ríos, Cecilia Goyeneche. En la primera jornada se dieron los alegatos de apertura, a cargo del fiscal ad hoc, Gastón Justet; y la defensa de la suspendida fiscal, a cargo de Leopoldo Lambruschini y Enrique Pita.
En primer lugar depuso Goyeneche, quien negó haber tenido una relación comercial con el contador Pedro Opromolla, acusado en la causa Contratos truchos de la Legislatura, que se abrió en septiembre de 2018. La suspendida fiscal sí reconoció que el investigado era amigo de su esposo, Sebastián Orlando Bertozzi, y que esa relación terminó cuando estalló la causa.
Asimismo, señaló que con Opromolla integró un fideicomiso en dos inmuebles, pero que se desprendió de uno de ellos en 2018 y que en 2019 se apartó de la causa Contratos debido a que un inmueble -de calle La Paz, en Paraná- quedó embargado porque aún en el Registro de Propiedad e Inmueble figuraba que compartía con Opromolla. El embargo que recayó sobre Opromolla afectó también el departamento de la fiscal.
Lo cierto es que esta jornada contó con la testimonial de Opromolla y Guido Krapp, dos integrantes del estudio Integral Asesoría y que están imputados en la causa Contratos como parte de una organización que sustraía dinero a través de contratos truchos.
Ambos señalaron que eran amigos del esposo de Goyeneche, que crearon un estudio contable en 1998 denominado con la sigla OKO (por Opromolla, Krapp y Orlando), pero que esa relación comercial terminó en el 2000, cuando Orlando Bertozzi se fue a Europa. No obstante, indicaron que continuaron utilizando la sigla OKO para referirse al estudio, a pesar de que Orlando ya no formaba parte.
Otra declaración destacable de la jornada fue la que dio Mario Deiloff, un cadete del estudio contable de Opromolla y Krapp, que se dedicaba a cobrar cheques y contratos truchos que tenían otras personas en al Legislatura. Ante el Jurado, se exhibió un video de una entrevista que le hicieron al joven los fiscales Goyeneche e Ignacio Aramberry en el que Deiloff habla de las tareas que le encomendaban.
En aquella entrevista, los fiscales le exhiben un documento en el que se demuestra que tenía un contrato con la Legislatura, más precisamente en la Cámara de Senadores, y que en 2016 estaba en la lista de contratados del entonces senador por el departamento La Paz, Aldo Ballestena, quien hoy está al frente del Puerto de la ciudad homónima. Cabe señalar que en la causa no se acusó a ningún legislador, ya que la Fiscalía prometió abrir una causa Contratos II en la que estarían imputados el eslabón más alto de la organización.
Según registró La Sexta, en un primer momento Deiloff dijo desconocer el contrato, pero terminó admitiendo que los contratos se los gestionaba el estudio contable para el cual trabajaba como cadete. Reveló que el contrato era de $50 mil, y a él le dejaban $4 o $5 mil. La mayor parte quedaba en el estudio contable. Según al tesis de la Fiscalía, la misma maniobra se hacía con otros contratados. Toda la operatoria estaba a cargo del estudio contable que se encargaba del pago de monotributos, de la gestión de las tarjetas de débito, y de la distribución del dinero.
En aquella entrevista, Deiloff afirmaba que el estudio para el que trabajaba estaba integrado por Opromolla, Krapp y Orlando Bertozzi, esposo de la fiscal. Ello fue tomado por los fiscales -sobre todo Goyeneche- como un comentario "plantado" para "empiojar la causa". El joven lo negó.
Tras el video, el fiscal ad hoc Justet le consultó sobre aquella entrevista. Deiloff dijo haberse sentido intimidado, porque se ponían en duda sus dichos. También dijo que luego de esa entrevista su casa fue allanada y se le secuestró el celular, que hasta la actualidad está en manos de la Fiscalía, que lo tomó como evidencia en la causa Contratos.
A su turno, la suspendida fiscal le hizo una sola pregunta:
—Deiloff, ¿usted mintió en la entrevista en Fiscalía?
— No.













