La Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) ratificó los paros de este miércoles y mañana jueves. Así, intensificó el conflicto laboral tras la reciente decisión del gobierno de imponer por decreto un aumento salarial que ha sido sistemáticamente rechazado en las negociaciones paritarias. El Ejecutivo anunció el aumento este martes, el cual fue discutido y rechazado en tres ocasiones durante las mesas de negociación: la primera oferta fue presentada el 22 de julio, la segunda el 30 de julio y la última el 9 de agosto.
Agmer exige un incremento superior a la inflación y critica la inclusión de sumas en negro en los salarios, considerándola "inconstitucional". La propuesta del Gobierno incluye un aumento del 5% para julio, un ajuste equivalente a la inflación para agosto, la elevación del mínimo de bolsillo de $379 mil a $450 mil, y una suma fija de $120 mil distribuida en tres cuotas.
Además, el gobierno anunció que descontará los días de paro y está considerando cómo recuperar el tiempo perdido en las aulas mediante la extensión del calendario escolar, que este año se iniciará el 26 de febrero y concluirá el 20 de diciembre.

"DECISIÓN GRAVE"
Tras la conferencia de este martes, encabezada por el ministro de Gobierno Manuel Troncoso, Agmer manfiestó que un aumento por decreto supone ignorar “la demanda elaborada por cada asamblea en todo el territorio provincial”.
“Tan grave como esta decisión fue la utilización de un discurso agresivo con el que pretenden enfrentarnos a la comunidad educativa, a los padres y a nuestros estudiantes. Al desconocer que las resoluciones de nuestro congreso surgen de los debates y consensos en cada escuela, directamente desconoce la voluntad de cada trabajadora y trabajador de la educación entrerriano", agregó.
"Con esta actitud -prosiguió el gremio-, el gobierno de la provincia traspasa una línea muy peligrosa. Tenemos memoria y les recordamos que esto ya fue intentado en otras etapas de nuestra historia, y nunca les dio resultado. Entendemos que con los anuncios y las acusaciones de esta tarde, proponen una profundización del conflicto. Es una provocación inútil; los instamos a que depongan de esta actitud”.
Y agregó: “Insistimos, el camino para avanzar en el diálogo es la decisión política de arbitrar los recursos necesarios para resolver un salario que no condene al docente a subsistir por debajo de la línea de pobreza”.













