Por: Elías Moreira Aliendro
Mercedes Espíndola es maestra de la Escuela Nº 11 "Conscripto Bernardi" de San Gustavo y como vive en Santa Elena, debe viajar todos los días para ir a dar clases. Como ella, al menos unos 12 docentes de su ciudad -son los que puede recordar- hacen dedo cada mañana para llegar a sus lugares de trabajo, en distintas partes del departamento La Paz.
Muchas veces, sobre todo en esta época de otoño, todavía es de noche cuando salen a la ruta. Y no saben por qué, pero "hace un mes, más o menos, que no hay luz en El Quebracho" -donde se unen las rutas 48 y 12-.
En diálogo con La Sexta, la maestra indicó: "Es una verdadera boca de lobo. En 'La T' tampoco tenemos luz, pero ahí en El Quebracho es mucho más peligroso". "Es una oscuridad tremenda y corremos riesgo de que nos choquen, que alguno venga medio dormido o doble mal y nos lleve por delante, o que aparezca algún degenerado", lamentó.
"Yo salgo a las 4.30 de mi casa y 5 y pico ya estoy haciendo dedo. Casi todos me llevan hasta El Quebracho, porque la gente de Santa Elena se va a la estación que está ahí a cargar gas o viaja a Paraná. Pero no soy la única, somos alrededor de 12. Para San Gustavo vamos dos. A veces me encuentro con otras chicas jardineras que van a Tacuaras, otras que van más allá a una escuela llamada "Pinocho", y la mayoría de las docentes que viajan a La Paz", señaló Mercedes.
Y relató: "Hoy me trajo una señora que trabaja en Feliciano y viaja en auto. Yo estaba con la luz del celular. Me levantó y me dijo: 'No sé cómo te vi porque no se ve nada, es un peligro y tenemos que hacer algo'".
Desde Enersa indicaron que no les compete solucionar este problema porque al tratarse de una ruta frente a un poblado "le corresponde a Alumbrado Público del municipio de la zona", en este caso de la junta de Gobierno de El Quebracho, según indicó Federico Gentile, prensa de la empresa pública de energía eléctrica en la provincia.
Hasta el momento, La Sexta no ha conseguido comunicarse con Roberto Bonomi, presidente de la junta. De todas formas, al tratarse de una ruta nacional -la 12-, la solución también podría corresponderle a Vialidad Nacional.
Lo cierto es que por el momento, docentes deben poner en riesgo sus vidas todos los días para poder ir a trabajar. "Estamos re desprotegidos", concluyó Mercedes.













